domingo, 28 de mayo de 2017

SOÑEMOS DESPIERTOS

Me considero una persona que pisa en el aquí, sin embargo suelo ir y venir con el pasado, recordando aquello que podría haber cambiado o simplemente me aplaudo por aquello que fue tan malo y tan perfecto o tan bueno y tan perfecto. Sin embargo todo se lo adjudico a mi y al universo, me gusta la palabra universo es mi preferida, y hoy gracias a una amiga tengo mi palabra preferida tatuada y eso hace que aun crea más en él. Creo que cada cosa que pido al frotar la parte en donde esta mi tatuaje multiplica cualquier tipo de posibilidad y sonrío creyendo que eso puede suceder en cualquier instante. Y sin ningún tipo de interrupción aparecer alguien y decirme: Buenas tardes me manda el Universo, vos pediste papas ¿? O buenas tardes vos pedías ser estrella de rock?? … y así millones de deseos o cosas que quisiera y por alguna razón les pongo la cuota del Universo.  Sin embargo se que todo pasa por mi, antes que nada, que puedo creer en millones de cosas, en varias personas, en varias escenas, en varios motivos, pero todo pasa por uno.
Piso el aquí y ahora y tengo momentos en los cuales me encuentro triste, mal de amor, desalentada en cuestiones que tienen que ver con mis sueños mas profundos, descreo de aquellos que más ame y aun considero que tengo que apagar velas para darles un envión a esos deseos que de niña repetía. Creo en las estrellas, creo en la vida y creo en mi. Y aun considero poner mis deseos en una moneda que cae en una fuente, en una estrella fugaz que atraviesa mis pupilas y las encandila, en las señales que la vida nos da.
La ambivalencia de lo que creemos y lo que no, la ambivalencia de ser una simple soñadora que pisa día a día la realidad que más nos cachetea. Así vivo día a día y sin embargo creo que hasta el más descreído puede soñar, puede querer ser aquello que soñaba de niño, los aliento a que pueden soñar mucho, bailo con aquello que nos entristece y predico que puede ser el mejor bailarín.
Y como arranque, me considero una persona que pisa aquí, sin embargo voy y vengo con lo que sueño.



Mi receta: antes de ir a dormir pedir fuerte recordar aquel sueño lindo, buscar las mejores señales en la diaria, tener una ruta de sueños y tirar las monedas a la fuente pero sobre todo SOÑAR DESPIERTA.

sábado, 15 de octubre de 2016

INSPIRACION

El duelo de la inspiración, duelar eso que se hizo tan presente desde una corta edad, trayendo un sinfín de historias que jugaban y vivian en mi imaginación.
Cuando entre a mi blog, vi que desde el 3 de enero de este corriente año la inspiración no fue partícipe de él, sin embargo la conozco.
La he visto pasearse ante mis ojos cuando alguna frase celebre se arrimaba a mis oídos llamando su atención, deambulando en las noches cuando mi trabajo y mi día se hacía parte de mi sueño entero. Se asomaba, queriendo decir algo, diciendo: EY acá estoy, soy tu inspiración!
Sin embargo pretendo que sea solo un fragmento, que sea el duelo de esa corta inspiración, esa que no presencio estos 9 meses, esa que vago por las calles en caminos contrarios al mío, esa que se esfumaba al entrar en cualquier librería porteña, pidiendo ser más preciada que él mismísimo título del último libro de Weiss.
La oportunidad de ser inspiración, de ser mi nueva inspiración.

Llenar las hojas, llenar las carillas, o simplemente llenar ese espacio que tanto amo, el espacio de escribir. Mi espacio.

sábado, 2 de enero de 2016

R E E N C U E N T R O - ALINA Y PEU

Llego el verano y el mar bailaba para el sol, las olas subían y bajaban. Los niños y las niñas jugaban en la playa y Peu se encontraba en silencio mirando el mar. Peu ama el mar.
Sus ojos por momentos se cerraban, el sol lo molestaba, sin embargo seguía firme frente a las olas.
Comenzó a caminar y por momentos se salpicaba chapoteando en el agua. Sonreía, ese era su lugar favorito.
En cuestión de segundos vio a lo lejos una chica de espaldas que llamo su atención, la miraba tan fijamente que la chica volteo y lo vio.
Estaban a varios metros pero se reconocieron, Peu y Alina se vieron. Ha pasado un tiempo largo desde la última vez que se vieron. Y estaban ahí, en la misma playa.
Peu estaba muy nervioso, inmóvil. Solo la miraba, sentía que sus piernas temblaban y sus manos transpiraban. En cuestión de milésimas de segundos pensaba en que hacer, si salir corriendo a abrazarla o salir corriendo a su casa.
Y Alina, ella lloraba, lo miraba y comenzó a recordar todo…

Sus momentos en la playa, el abrazándola. Las meriendas sobre la lona. Las carreras hasta el mar. Recordaba hasta las carcajadas de Peu cuando le tiraba arena a ella…

Todo estaba en sus ojos en ese preciso momento, sin embargo no podía moverse. Sentía que había pasado mucho tiempo, que acercarse a él la confundiría aun más y que quizás volvería a irse amándolo y extrañándolo por mucho tiempo.
Los veranos sin él ya no eran los mismos, pero ya se había acostumbrado.

Peu comenzó a acercarse de a poco hacia el lugar donde se encontraba Alina parada, sin embargo ella no se movía. Las manos de Peu sudaban cada vez más, no quería perder de vista a ella. Tanto tiempo pensándola y ahora estaban en el mismo lugar. En el lugar que les pertenecía.

Llego hasta ella y la abrazo, la abrazo muy fuerte, ella no se movía, ni siquiera lo abrazaba. Peu lloraba y cada vez la abrazaba más.

-          Alina, soy yo Peu!
-          Lo se, se quien sos Peu.
-          ¿y por que no me abrazas, por que estas así?
-          Me siento así. Siento que verte hoy acá quizás no es lo mejor.
-          Pero yo estuve mucho tiempo pensando en vos, vine muchos veranos a esta playa. Y no te vi. Te busque Alina mucho. Y aun sigo sintiendo tantas cosas como aquel día en que nos despedimos. ¿Qué paso con vos?
-          El tiempo paso Peu, eso fue lo que paso. Llore mucho. Te extrañe mucho y aun teniéndote frente a mi te sigo extrañando. Aun así entiendo que el universo por algo nos separo.
-          Y por algo nos reencontró!! Alina soy yo!!
-          Peu, ya se que sos vos. Y cuando te vi el mundo se me dio vuelta en un segundo, llore y llore hasta que llegaste a mí. Me aterra saber que te vas a volver a ir, me aterra saber que puedo volver a sufrir, que puedo volver a extrañar tanto, que puedo volver a perderme pensando en vos.
-          Te ofrecería el mundo ahora, te diría que todas las estrellas que saldrán en la noche las pedí para vos. Y te regalaría la ola más grande. Pero hay algo que no puedo decir y es que sucederá mañana. No lo se y tu tampoco. Sabes que te sigo amando como aquel día. Solo puedo decir eso.

Alina tomo de la mano a Peu y caminaron hacia el mar. Peu la miro con sus ojos llenos de amor y le sonrío.
Ninguno de los dos sabia que pasaría, sin embargo decidieron caminar y dejar que el universo disponga de ese fluir.



Algunos le temen al amor y se cierran, otros aun sabiendo de que se trata extrañar, llorar, sonreír, soltar y perder se animan a caminar nuevamente…

miércoles, 23 de diciembre de 2015

El puente que cambio al MUNDO



Era una de las mañanas más lindas para algunos de los ciudadanos de Tirika, esa tierra era afortunada. Recibía el sol abundante cada día y la lluvia necesaria cada semana. Quienes Vivian allí solían sonreír cada mañana, sin embargo algunos problemas se hacían presentes en la vida de estos ciudadanos.
Esa misma mañana Sini estaba dolorido, sentía que su trabajo era abrumador, que lo agotaba, su cabeza dolía a diario, cuestionándose porque seguía en ese lugar, aun sabiendo que era capaz de estar en otro trabajo que le genere bienestar, que lo alegre cada día y que se sienta útil de ayudar a alguien. Sini era un joven apuesto, sin embargo no lograba encontrar el amor, sentía que cada encuentro con alguien se tornaba agotador, su vida para él era agotadora. No quería salir con sus amigos, no visitaba a su familia, y jamás contestaba a los mensajes de la gente que lo quería. No tenia mascota porque odiaba comprometerse, le molestaba que alguien esperase a diario algo de él, algo que aun no podía darse a si mismo. No respetaba sus comidas y tampoco sus horarios. Sin embargo Sini tenía debilidad por alguien, su primo menor: Campho, el pequeño tenía 4 años de edad, y era su único primo. Este niño lo llenaba, le llenaba la cara de esperanza y alegría cuando lo veía, así es que él era la única persona a la que Sini veía una vez por semana. Todos los sábados lo buscaba para llevarlo a un lugar al que nunca habían ido. Siempre era una sorpresa, a veces elegía Sini y a veces Campho.

Llegado el mediodía Sini estaba pasando a buscar a su primo, iba pensando que lugar seria hoy al que Irian. Pensaba en algunas calesitas que no conocían y eran de las más grandes de la ciudad, pensaba en ir hacia alguna playa desconocida o quizás sentarse en algún banco en el cual nunca se habían sentado.
Al llegar a la casa de Campho, Sini interrogo al pequeño, para definir el lugar al que Irian. Campho respondió:

-          Hoy iremos a un lugar al que nunca hemos ido, como siempre. Pero será conocido.
-          Campho tiene que ser un lugar desconocido también.
-          Ya veras!

Campho tomo a su primo de la mano, y lo hizo caminar muchas cuadras, tantas que perdieron la cuenta. Hasta que llegaron y le dijo que se prepare que no se olvidaría jamás de ese lugar, que él había ido con sus maestras de jardín.

-          Sini la historia es así, este es un lugar conocido, pero particular y al que nunca hemos venido o no creyendo en lo que te voy a contar. Como veras es un puente. Y dicen que es el puente que cambio al mundo, o al menos a nuestra ciudad. Es el puente que todos los días miramos y pasamos pero sin esperanza.
-          Campho es el puente que cruzas todos los días para ir al jardín!
-          Si, es el mismo puente. Pero es el puente que nos desimanta. Quiero contarte que ellas, mis maestras, nos enseñaron un juego una vez. El juego de los puentes que cambian el mundo. Entre todos hicimos un gran puente, agarrados de las manos y alguien pasaba por debajo pensando en todo lo que quería dejar atrás. Algo así como desimantarnos dijeron.
-          Y que dejaste atrás de ese puente al que jugaste?
-          Deje mis enojos, mis caprichos, deje mi chupete – no se lo digas a nadie- , deje el dolor de mi lastimadura del tobogán. Dejamos cosas Sini, algunos dejaron juguetes para algún niño que cruce. Algunos dejaron canciones. La seño dejo su divorcio, que no se que es eso, pero lo dejo. Y bueno Sini yo quería que conozcas este lugar, porque cuando venís a casa te noto cansado, y eso me pone triste.

Sini tomo a Campho de su mano y entusiasmado comenzó a caminar.

-          Crucemos Campho y te cuento que dejo: Dejo el cansancio, dejo mi comodidad, dejo mi falta de comunicación, dejo mi trabajo, siii dejo mi trabajo! , y dejo abrazos asi los reciben los que pasen!
-          ¿Viste que era un lugar al que nunca habíamos venido?

Y Sini y Campho cruzaron contentos el puente, ese puente que un día en un juego de jardín sus maestras le habían enseñado al niño de tan solo 4 años. Ese juego que fue lo suficientemente importante para que Campho ayude a su primo a desprenderse a desimantarse a dejar lo lindo, lo feo, lo cómodo, lo que lo aferraba a los techos, lo que lo aferraba a lo igual y lo que lo acercaba a lo desconocido.



El puente que cambio al mundo es ese que estas dispuesto a cruzar todos los días… 

martes, 8 de diciembre de 2015

L E O N A - T O R M E N T A

-          Esta lloviendo, cerra la ventana a Leona la asusta!  - Menciono la madre de Leona.
-          Ya esta grande! – susurro su padre


Leona solía temerle a las tormentas, solía esconderse bajo su cama y esperar a que terminen, sin mirar por la ventana, sin mojarse jamás el rostro.

-          Leona, Leona, despierta!! 
-          ¿Quién sos??
-          Leona ya te olvidaste de mi, soy Lucesita. La luz que se enciende cuando no miras los programas de televisión!
-          Ahhhh. Sos vos, pensé que soñaba!! , ¿Qué haces acá?
-          Vivo acá, en tu televisión! Muy lejos no puedo ir.

Leona suspiro, se había dado cuenta que era real, que lucesita no podía ir a ningún lugar, salvo que ella mueva la televisión.

-          Leona, tengo una pregunta para hacerte!
-          Si Lucesita pregunta lo que quieras!
-          ¿Es verdad que tenes miedo a las tormentas?
-          Bueno, eso no es tan así… - Leona se mostraba un poco inquieta, le daba vergüenza la pregunta.
-          Leona, te conocí con miedo a la oscuridad, que tengas otro miedo más no me asustaría y mucho menos me sorprendería. Los miedos son lo previo al disfrute a veces, siempre y cuando los soltemos a tiempo.
-          Lucesita, es cierto le temo a las tormentas! Pienso que pueden arrasar con todo y que en un segundo ya nada será como antes, el agua suele llevarse cosas que a veces ni sabíamos que estaban ahí. Hace un tiempo atrás, una gran tormenta, se llevo mi planta favorita. La arranco!

Leona le tenía miedo a las tormentas, solían incomodarla desde que era mucho más pequeña. Creía que ellas podían llevarse todo, sin embargo siempre esperaba que salga el sol o el arco iris, como un gesto de que lo peor ya había pasado. Sus padres habían intentado todo para que ella no siga poniéndose bajo su cama, pero no habían encontrado la manera.

-          Las tormentas surgen por una razón climática, pero también suceden por que hay algo para limpiar. O al menos así lo veo yo. He visto muchas tormentas, por que cuando eras pequeña y dormías con tus padres en las noches de tormentas. Yo quedaba encendida, ya que tu televisión se apagaba. Así que se mucho de ellas.
-          Es cierto, podes contarme de ellas Lucesita!
-          Las tormentas son fuertes, arrasan, pero también generan armonía.  Es como cuando estas triste y lloras, cuando terminas de llorar estas en paz. O Liberada. Acá es lo mismo, tiene que llover para que lo mágico y lindo del clima se haga presente. O no notaste que el arco iris se ve solo después de una tormenta? . Una vez que notas eso, ya esperas desde otro lugar. Nada es tan malo como parece Leona.

Lucesita conocía muchas tormentas, algunas se habían llevado plantas, otras se llevaron árboles, otras se han llevado papeles, y otras aun más fuerte han llevado cosas que serian difíciles de levantar. Pero también había visto muchos arco iris. En cierto punto siempre encontraba el lado positivo de las cosas.

Leona pensativa asomaba un poco por su ventana.

-          Quizás tengas razón, y no sean tan malas!
-          Obsérvala
-          Siempre que tememos a algo, finalmente termina siendo amigable, mírame a mí charlando con vos en plena oscuridad. Pero aun así el miedo nos paraliza.
-          Seguí observándola!

El agua golpeaba sobre la ventana de Leona, fuerte, ni una gota igual a la otra, los árboles se paseaban al ritmo del agua y la tierra tenia ese olor a humedad. Se sentía aun a través de la ventana.
Leona estaba empezando a conocer eso a lo que tanto le temía, sonreía por animarse.

-          Es rara, y jamás es igual, me aterraba, pero hoy al menos la miro, eso es gracias a vos!
-          Leona todo lo que suceda es gracias a vos!  El miedo es tu creación y el transformarlo también es tu propia creación.
-          Cuando sea grande voy a tener muchas historias para contar! ¿Vas a estar siempre no Lucesita?
-          Voy a estar el tiempo que tu televisión dure, y el tiempo que necesites hablar conmigo. Descansa Leona, es tarde!

Y Leona sonrío, apoyo su cabeza sobre su almohada, y nuevamente había podido contra un miedo.



Los miedos son esas tormentas que no nos animamos a mirar, y también son ese arco iris que viene detrás… 


miércoles, 18 de noviembre de 2015

P E U < AGRADECE

-          ACEPTA Y SUELTA, lo que siempre me mencionaba el universo…  Realmente me ha costado, me ha costado comprender que Alina formo parte de mi viaje, pero no del actual, sin embargo entendí que esta realidad es la que tengo que vivir, así funciona!

Peu hablaba con su Abuela, solía escuchar voces y creía que era ella, susurros del viento le recordaban charlas. El sabia que ella siempre lo escuchaba.
Había pasado un tiempo desde que no se reencontraba con el universo, sin embargo decidió escribirle una carta.

…Querido universo, has estado ocupado este tiempo supongo. Pero quiero agradecerte, agradecerte por que me has enseñado mucho. Extraño el mar, pero comprendí que Alina fue parte y que lo será siempre, pero que aun falta mucho mas por conocer.
Ya no miro a las personas como desconocidas, encuentro nuestras similitudes aun en las cosas mas pequeñas, mi madre piensa que estoy loco. Suelo pararme en algunos negocios a hablar con gente y me río con ellos, puedo sentir eso de lo que me hablaste, de las conexiones y de poder escuchar al otro.
Me levanto por las mañanas, muchas veces no quiero, pero luego recuerdo que es un viaje, y que si dejo que los ánimos o mal humores me alcancen puedo perderme de conocer algún gran paisaje. Mi estadía es infinita pero a su vez es por un tiempo.
No voy a mentirte, a veces extraño. Extraño nuestras charlas y muchas cosas mas, espero que vuelvas y salir en la nave a recorrer. Pero supongo estas ocupado.
También te cuento, que en el colegio tengo una compañera nueva, ella me gusta. Siempre dije que Alina era mi amor, pero a veces creo que deberíamos simplemente dejar que las cosas sucedan, sentir, disfrutar y no decir tanto. O no comparar tanto. Creí que después de Alina el mundo iba a ser triste, sin el mar, sin ella.
Esta niña es graciosa, me presta sus crayones y suele ayudarme en las lecturas que mas me cuestan. En los recreos comparte sus galletitas con todos. Parece buena niña. Hablamos poco, pero sonríe a mitad de la clase y me doy vuelta por que se que esta sonriente.
Comencé a ir a un club, eso también me pone feliz. Hago un deporte que me gusta, basket, y me hice de muchos amigos. El entrenador nos da charlas lindas, a veces me recuerda a vos. Los adultos cuando quieren son tan geniales. Y graciosos. Pero entiendo que cuando llegan a ser adultos se concentran en otras cosas y se olvidan de reír o jugar. Sin embargo mi entrenador es distinto...

Y Peu se quedo dormido sobre la hoja.

Desde algún lugar el universo ya lo había escuchado y sabía que todo eso que Peu escribió eran sus sentimientos más honestos. Saber que estaba bien lo alegraba a la distancia.


Pero más aun saber que era un niño agradecido y feliz. 



martes, 13 de octubre de 2015

LEONA DESPIERTA

El sol entraba por la ventana y aumentaba el brillo de los colores de toda la habitación, Leona dormía, al parecer soñaba, por momentos sonreía y se mostraba alegre. 

-  Leona, leona!! Susurraba Lucecita.

La niña seguía dormida, por momentos se mostraba confusa pero seguía en su sueño.

-   Leona , leona, estoy acá, escúchame, despertate!!
-  ¿Qué, quien es??
-  Soy yo Leona, tu amiga Lucecita, desde acá desde la televisión, no te acordas?
-   Ahhhhh, sos vos!!! Hace mucho que duermo??
-   Lo suficiente como para que me preocupe y me empiece a ocupar, hace días que la televisión no se prende y yo tengo más batería que nunca!!

Hacia ya varios días que Leona se mostraba con poco animo, sin ganas de mirar sus dibujos preferidos o ese canal de cocina que tanto le gustaba. Su rutina comenzó a ser apática, sin nada de color o risas, sin embargo en su sueño se mostraba alegre.

-  No entiendo como es que estas acá hablándome, hace meses que no lo haces!!
-  No entiendo porque hace meses que no miras tus programas preferidos, tengo energía acumulada, así no va!! Yo tengo que gastar energía y vos también, y solo te veo dormir. Que anda pasando niña?
-  El punto es que perdí el interés.
-  ¿El interés por que?
-  No se, lo perdí, perdí las ganas de reírme, de soñar, de disfrutar. Se me fueron. Y no se por donde.
-  Podríamos hacer un recorrido por los lugares donde podrías ir a buscar todo eso perdido, ya que tengo tanta energía, usémosla!

Leona y Lucecita comenzaron a recordar los lugares en donde la niña podría haber perdido todo eso, recordaron los sucesos de las ultimas semanas, el jardín fue un lugar importante, allí estaban algunas de sus perdidas, su amigo que se había ido y algunas cuestione en las que Leona no estuvo muy de acuerdo. Peleas de compañeros, burlas de unos a otros. Algunos creyendo ser mejores que otros.

- El tema fue así Lucecita, escúchame! Ramiro lo cargo a Pedro, resulta que Pedro tiene sus papis separados y a veces cuando viene de la casa de su madre trae la ropa media descombinada, y Ramiro lo cargo por su remera, que era fea y vieja. Y a mi eso me enojo mucho.
- ¿Y por que te enojo mucho?
-  Por que no esta bien, no esta bien que se carguen o que Pedro tenga que ser burlado, no siempre a todos nos puede gustar lo de los demás o como son los otros, eso me dice mi primo Juan y yo creo que es así.
- Es así, en eso tenes razón, pero hay nenes que no tienen la suerte de tener un primo como Juan, entonces Leona ahí estas vos o otros nenes para decirle a Ramiro esto que me dijiste a mi.

Siguieron conversando y Leona también menciono respecto a que uno de sus dibujos, esos que hace en su casa, no le había salido bien y que se enojo y lo rompió, que se dio cuenta que nunca iba a ser una buena dibujante.

- Leona, pequeña, dibujas muy lindo, yo vi alguno de tus dibujos, los que dejas acá sobre tu cama. No tenes que darte por vencida tan rápido, a veces las cosas salen bien y a veces salen mal, y para lograr hacer el mejor dibujo del mundo vas a tener que hacer miles de ellos que pueden salirte mal. Pero todos de algún modo serán mejores que los otros.
- Si, tengo dibujos lindos, pero ese era para mi Mamá y lo arruine!
- Leona, quizás a tu mami le hubiese encantando, cuando haces algo con ganas y de corazón siempre va a ser bien recibido.
- Vos decís así porque solo tenes que encenderte o apagarte.
- ¿Vos crees que es todo lo que hago?
- Si, que más haces?
- Me enciendo y me apago, pero también recargo energía, miro como estas, me enciendo cuando tenes miedo, me apago cuando queres ver dibujitos y charlo de estas cosas con vos, te parece que es muy poco?
- Noooo, no lo había pensado así, perdón Lucecita!!
- No me pidas perdón, pero tene en cuenta que todos por mas minima que sea nuestra función, estamos haciendo algo importante.

Leona sonrío, la Lucecita, su gran amiga siempre lograba cambiarle la cara.

-  Lucecita, no te enojas si me pongo a mirar el programa de cocina??
-  No Leona, claro que no, al contrario me pongo contenta!!!
-  Gracias.